Prójimo.
Había
una vez un pañuelo que servía para no llorar. Esto es extraño, porque es sabido
que todos los pañuelos han sido fabricados para enjugar lágrimas o sudor. Este
pañuelo fue bordado por una persona bondadosa que sufrió mucho. En él, bordó el
símbolo de una mano que señalaba lo inaudito e impostergable de “lo siguiente”.
No había margen de error. “Netx”, “après”, “suivant”, “prossimo”, “seguinte”,
“folgend”. Si alguien debía llorar, que fuera el Otro.

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